Diario · Hábitos · 14 de octubre de 2026
Vivir a 2.850 metros: lo que la altura de Quito le hace a tu piel
Más cerca del sol, más radiación y más días de piel reseca. Tu piel en Quito no vive lo mismo que en la costa, y tu rutina tampoco debería ser la misma.
Más radiación, incluso nublado
A mayor altura, la atmósfera filtra menos radiación ultravioleta. En Quito el sol puede ser intenso aunque el día se sienta fresco o esté nublado, y por eso la piel se mancha y se marca más rápido de lo que esperas.
Cuatro climas en un mismo día
Mañana fría, mediodía con sol fuerte, tarde con lluvia. Esos cambios, sumados al viento, pueden dejar la piel reseca y más sensible.
Qué cambiar en tu rutina
Tres ajustes hacen la diferencia: protector solar todos los días (y reaplicado si estás afuera), un serum antioxidante de mañana que acompañe a tu piel frente al sol y la contaminación, e hidratación constante para que no se sienta reseca.
Si viajas a la costa
Al bajar, la humedad sube y quizá necesites una crema más ligera. Pero el protector solar viaja contigo.
Qué hacer
- 01Protector solar todos los días, aunque esté nublado.
- 02Serum Antioxidante en la mañana, antes del protector.
- 03Serum Hidratante sobre la piel húmeda.
- 04Gorra o sombrero al mediodía.